La participación ciudadana, el exilio y la diáspora!

En el contexto político actual nicaragüense, el pensar que como ciudadanía no debemos participar de estos procesos de incidencia y tomas de decisiones en los distintos espacios, es limitarnos a que los demás decidan por vos, por mí, por todos y todas. Y esto, como lo hemos visto en los últimos años, no nos ha traído nada bueno. Lo que vivimos hoy es la evidencia de ello.

Este año electoral, y los próximos que se avecinan, debemos ver la participación ciudadana como una herramienta clave para hacer que nuestras voces se escuchen, pero ante todo, para garantizar el control sobre las anomalías que se presentan constantemente en la política tradicional: arreglos de cúpulas, dedazos, mal manejo de los recursos públicos y corrupción.

Cuando la ciudadanía tiene conciencia sobre la importancia de su intervención y empoderamiento en los espacios políticos, se logran mejores resultados a corto, mediano y largo plazo. Pero también, los riesgos de que ocurran situaciones anómalas o actos de corrupción se reducen. En este posible proceso electoral que se avecina, todas las personas debemos involucrarnos.

Una de las demandas constantes que realizan quienes se exiliaron tras la persecución del régimen, a partir de la insurrección cívica de abril de 2018, es cómo participar en los procesos políticos de la oposición. Aunque ciertamente hay grupos que han aperturado sus espacios a las personas en el exilio, aún hay deudas pendientes para que tengan más poder de decisión.

Diferentes grupos de nicaragüenses exiliados, que según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) son más de 120 mil personas en diferentes países como Costa Rica, Estados Unidos, España y Panamá, han señalado en días recientes que exigen un proceso electoral libre, democrático y con condiciones. Puntos en los que también muchos coincidimos.

Para las posibles elecciones de noviembre, las organizaciones, alianzas o partidos políticos deben exigir al régimen que se concrete el voto de los nicaragüenses en el exterior. Porque aunque está contemplado en la actual Ley Electoral, ha faltado voluntad política para que se haga realidad.

Lograr lo anterior es un primer paso para recuperar la participación ciudadana de quienes están en el exilio y de quienes forman parte de la diáspora nicaragüense. Aunque lo ideal sería que las y los exiliados regresen a Nicaragua de manera segura y digna, para que puedan ejercer su derecho al voto.

Hay decenas de países de los cuales se puede seguir el ejemplo sobre la implementación del voto en el exterior, que ha tenido buenos resultados y que se puede replicar en nuestro país. Sin mencionar, que devuelve en parte el sentimiento de arraigo de quienes por diferentes motivos todavía no pueden volver, sobretodo al estar bajo una dictadura.

Nicaragua Decide es una iniciativa que precisamente promueve la participación ciudadana tanto a lo interno como a lo externo del país. La diáspora y las personas exiliadas podrán ejercer su derecho al voto en la consulta popular y virtual de candidatas y candidatos presidenciales y legislativos. Un gran paso que abre más oportunidades de incidencia en la política del país.

Nicaragua Decide 2021